¿Te has dado cuenta que la misma Palabra de Dios produce reacciones diferentes en las personas? La clave está en el estado del corazón.
En la parábola del sembrador, Jesús describe los tipos de corazones, simbolizados en campos. En el primer caso, la semilla de su Palabra cae sobre el camino, pero viene el enemigo y la quita del corazón.
Luego, la semilla es sembrada sobre tierra rocosa, que grafica el corazón de aquellos que no tienen una raíz profunda, creen por un tiempo y luego son tentados a abandonar la fe.
La semilla también cae sobre espinos, pero las preocupaciones de la vida y los placeres hacen que este tipo de personas nunca crezcan hasta la madurez.
Finalmente, la semilla de la Palabra de Dios cae sobre buena tierra, corazones sinceros que se aferran a ella y con paciencia producen una cosecha enorme.
La semilla es la misma, los corazones distintos, los tiempos de siembra y cosecha varían. Nuestra responsabilidad es preparar el terreno, arar los surcos con emoción, defender la semilla que ha sido instaurada en nosotros. ¡Los resultados serán grandiosos!

VERSÍCULO DEL DÍA:
“Y las semillas que cayeron en la buena tierra representan a las personas sinceras, de buen corazón, que oyen la palabra de Dios, se aferran a ella y con paciencia producen una cosecha enorme”.
— Lucas 8:15
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