¿Para qué sirven los retiros espirituales? ¿Cómo puedo descansar si hay tanto por hacer?
Cuando los discípulos regresaron de predicar el evangelio, le contaron a Jesús todo lo que habían hecho. Mucha gente se reconcilió con Dios, mucha gente fue sanada.
Luego Él se retiró con ellos sin llamar la atención hacia la ciudad de Betsaida, pero las multitudes descubrieron adónde iba y lo siguieron. Jesús los recibió y les enseñó acerca del Reino de Dios y sanó a los que estaban enfermos.
Los discípulos venían muy emocionados y contentos, pero agotados. Cuando uno sirve al Señor, experimenta la vida abundante. Los ríos de agua viva corren a raudales en favor de la gente sedienta y esto produce en nosotros un gozo indescriptible.
Lo curioso es que al terminar la jornada podemos experimentar un cansancio físico, mental, emocional y también espiritual. Por eso es necesario retornar siempre a la presencia de Dios, descansar y renovar fuerzas para nuevas batallas que nos esperan.
¿Hace cuánto que no tomas un retiro espiritual?

VERSÍCULO DEL DÍA:
“Cuando los apóstoles regresaron, le contaron a Jesús todo lo que habían hecho. Luego Él se retiró con ellos sin llamar la atención hacia la ciudad de Betsaida.
Pero las multitudes descubrieron adónde iba y lo siguieron. Jesús los recibió y les enseñó acerca del Reino de Dios y sanó a los que estaban enfermos”.
— Lucas 9:10-11
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