«Marta, Marta»
Entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Ella se preocupaba con muchos quehaceres, tratando de atender al Señor. Sin embargo, tenía una hermana llamada María, que desde que entró Jesús se sentó a sus pies para oír su palabra. Marta estaba exhausta y no soportando más, le dijo al Señor: “¿No te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude”. Y Jesús le respondió: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte,…
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«Una fe que sorprende»
¿Cuál es la distancia entre Dios y nosotros? Todos sabemos que Él está en todas partes, pero al interior de nuestro corazón, podemos detectar qué… Leer más
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«Dos cosas incómodas»
Sobre el gran día del Señor, Jesús afirmó: “Y vendrán personas de todas partes del mundo, del oriente y del occidente, del norte y del… Leer más
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«Entrar y permanecer»
Jesús manifestó: “Esfuércense por entrar por la puerta angosta del reino de Dios, porque muchos tratarán de entrar, pero fracasarán. Cuando el señor de la… Leer más
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«Una forma de adorarle»
Mientras Jesús comía en una casa, entró una mujer con un hermoso frasco de alabastro que contenía un perfume costoso, preparado con esencias de nardo.… Leer más
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«No te canses de rociar»
Jesús preguntó: “¿A qué otra cosa se parece el reino de Dios? Es como la levadura que utilizó una mujer para hacer pan. Aunque puso… Leer más
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«Cinco panes y dos peces»
Estaba anocheciendo, y Jesús se encontrada en un lugar desierto, pero acompañado de una gran multitud. En ese momento, sus discípulos le dijeron: “Despide a… Leer más









