La Meditación del día

«Marta, Marta»

Entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Ella se preocupaba con muchos quehaceres, tratando de atender al Señor. Sin embargo, tenía una hermana llamada María, que desde que entró Jesús se sentó a sus pies para oír su palabra. Marta estaba exhausta y no soportando más, le dijo al Señor: “¿No te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude”. Y Jesús le respondió: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte,…

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  • «Equilibrio social»

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    Jesús le dijo a un anfitrión: “Cuando ofrezcas un almuerzo o des un banquete, no invites a tus amigos, hermanos, parientes y vecinos ricos. Pues… Leer más

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    Cuando Jesús realizó el milagro de una gran pesca, Pedro cayó de rodillas y exclamó: “Señor, por favor, aléjate de mí; soy un hombre tan… Leer más

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    Jesús aconsejaba: “Cuando te inviten a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar de honor. Más bien, ocupa el lugar más humilde,… Leer más

  • «Amar a Dios»

    «Amar a Dios»

    Los religiosos de su tiempo buscaban a Jesús para tentarle. Uno de ellos, interprete de la ley, le preguntó: “Maestro, ¿Cuál es el gran mandamiento… Leer más

  • «Una ciudad como la mía»

    «Una ciudad como la mía»

    Jesús, frente a la ciudad principal, exclamó: “Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios. Cuántas… Leer más

  • «El acto sobrenatural de la conversión»

    «El acto sobrenatural de la conversión»

    Jesús les advirtió a sus discípulos que no dijeran a nadie quién era él. Luego añadió: “El Hijo del Hombre tendrá que sufrir muchas cosas… Leer más

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