La labor de un predicador no es solo contar las bendiciones que Dios ofrece. Encierra también la denuncia de todo acto inapropiado.
Juan el Bautista criticó públicamente a Herodes Antipas, el gobernador de Galilea, por haberse casado con Herodías, la esposa de su hermano, y por muchas otras injusticias que había cometido.
Así que Herodes metió a Juan en la cárcel, agregando a sus muchos pecados uno más.
Todo seguidor de Jesús tiene el encargo de parte de Dios de comunicar el evangelio completo: Las bendiciones que Dios ofrece si le obedecemos, y los cambios o renuncias que hay que hacer para someternos a Su voluntad.
Todo mensaje de parte de Dios debe ser comunicado con amor y con un espíritu de mansedumbre. A veces, la gente lo recibirá con agrado o serás rechazado y hasta puedes sufrir injustamente, como le pasó a Juan el Bautista.
El evangelio completo nos muestra a un Dios amoroso y justo, indivisible en ambos aspectos: Nos ama entrañablemente, y perfila nuestro carácter conforme a los principios de Su justicia.

VERSÍCULO DEL DÍA:
“También Juan criticó públicamente a Herodes Antipas, el gobernador de Galilea, por haberse casado con Herodías, la esposa de su hermano, y por muchas otras injusticias que había cometido. Así que Herodes metió a Juan en la cárcel, agregando a sus muchos pecados uno más”.
— Lucas 3:19-20
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