Mucha gente se pregunta: ¿Por qué si Dios es amor permite que yo sufra en la vida? ¿No dicen que me va a proteger de todo mal?
Ante esto, Jesús indicó: “¿Por qué siguen llamándome Señor, Señor, cuando no hacen lo que digo? Les mostraré cómo es cuando una persona viene a mí, escucha mi enseñanza y después la sigue.
Es como una persona que, para construir una casa, cava hondo y echa los cimientos sobre roca sólida. Cuando suben las aguas de la inundación y golpean sobre esa casa, esta queda intacta porque está bien construida”.
Si queremos llamar a Jesús “Nuestro Señor”, es porque implícitamente vamos a colocarnos bajo su autoridad. Una vez que Él tome las riendas de nuestra vida nos llevará por caminos de paz, orden y dicha.
Hay que colocar a Jesús como el cimiento de todos nuestros proyectos. Vendrán las aguas tormentosas, pero si estás parado en la roca firme, la casa podrá temblar, mas no se caerá.

VERSÍCULO DEL DÍA:
“Así que, ¿por qué siguen llamándome “¡Señor, Señor!” cuando no hacen lo que digo? Les mostraré cómo es cuando una persona viene a mí, escucha mi enseñanza y después la sigue. Es como una persona que, para construir una casa, cava hondo y echa los cimientos sobre roca sólida. Cuando suben las aguas de la inundación y golpean contra esa casa, esta queda intacta porque está bien construida”.
— Lucas 6:46-48
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