Jesús tenía palabras muy duras para los religiosos de su tiempo. Él les decía: “Hipócritas, el profeta tenía razón de ustedes cuando escribió: Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí.
Su adoración es una farsa porque enseñan ideas humanas como si fueran mandatos de Dios”.
Jesús se estaba refiriendo a aquellas personas que practican rituales religiosos y manifestaciones costumbristas sin saber por qué lo hacen; solo aduciendo que es una tradición que viene de sus ancestros.
Todo acto religioso y repetición verbal sin comprensión podría entrar solo al terreno de lo mágico. Y lo mágico nada tiene que ver con Dios.
Para llegar al corazón de Dios es necesario que todo nuestro corazón esté concentrado en Él. Todo lo que hago, todo lo que hablo y todo lo que pienso debe apuntar a hacer su voluntad. Eso es adoración genuina.

VERSÍCULO DEL DÍA:
“¡Hipócritas! Isaías tenía razón cuando profetizó acerca de ustedes, porque escribió: “Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí.
Su adoración es una farsa porque enseñan ideas humanas como si fueran mandatos de Dios”.
— Mateo 15:7-9
Comparte la meditación del día con tus amigos en las redes sociales. Un mensaje oportuno puede marcar la diferencia en su camino.











Deja un comentario