Hoy en día la inseguridad económica es habitual. Esto genera una ansiedad en la población mundial y hace que los niveles de estrés, insomnio y depresión se disparen como nunca antes.
Para estos casos, Jesús indicó: “No se afanen por su vida, qué comerán; ni por el cuerpo, qué vestirán. La vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido”.
Podemos notar que el Señor no usa la palabra “preocuparse”, sino “afanarse” por la vida. “Preocuparse” denota un sentido de responsabilidad, protección natural y planeamiento de metas alcanzables. Esto es la voluntad de Dios.
Mientras que “afanarse” tiene que ver con querer tomar el control del futuro, algo que solo le corresponde al Creador. Esta actitud nos enferma, y buscando así la comida y el vestido, podemos dañar la mente, el cuerpo y perder gradualmente la vida.
Lo correcto es trabajar con responsabilidad, trazar metas viables de progreso, y descansar en la bondad y provisión de nuestro Padre Celestial.
Jesús terminó diciendo: “No se afanen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”.

VERSÍCULO DEL DÍA:
“Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?”
“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”.
— Mateo 6:25, 34
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