Jesús advertía constantemente a sus discípulos: “Ustedes también deben estar alerta, pues no saben cuándo regresará el amo de la casa.
Que no los encuentre dormidos cuando llegue sin previo aviso. Les digo a ustedes lo que digo a todos: Manténganse despiertos esperándolo a él”.
El Señor nos brinda datos adicionales sobre su Segunda Venida. Se presenta como el amo de la casa. De allí se infiere que nosotros somos los siervos de su casa.
Nuestra vida esperándole a él debe ser como siervos, obedientes a su voluntad, y no como amos y señores de nuestra propia existencia.
Pretender ser dueños de nuestra propia vida, ignorando que Cristo nos ha comprado al precio de su sangre invaluable, es vivir dormidos, y de seguro seremos avergonzados en su Segunda Venida.
La exhortación de Jesús es a mantenernos despiertos, viviendo sobriamente, sometidos a su Palabra, esperándole a él.

VERSÍCULO DEL DÍA:
“¡Ustedes también deben estar alerta! Pues no saben cuándo regresará el amo de la casa: si en la tarde, a medianoche, durante la madrugada o al amanecer. Que no los encuentre dormidos cuando llegue sin previo aviso. Les digo a ustedes lo que digo a todos: ¡Manténganse despiertos esperándolo a él!”
— Marcos 13:35-37
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